Periodista Invitada :Cindy González S.


El CC Palacio de la Moneda y su tarea titánica por la obtención de recursos.


Inaugurado en enero de 2006 al finalizar el gobierno de Ricardo Lagos, el Centro Cultural Palacio La Moneda fue concebido como un lugar donde la cultura se viviera en grande. Ubicado en la fachada de la Casa de Gobierno, se esperaba que atrajera gran cantidad de público y se convirtiera en lugar de acogida de las más prestigiosas muestras a nivel mundial. Sin embargo, la falta de patrocinadores y los problemas de gestión no han permitido realizar el sueño para el que fue creado.


Concebido como un proyecto Bicentenario, el Centro Cultural La Moneda fue inaugurado por el entonces Presidente Lagos y su par mexicano Vicente Fox, quienes dieron el vamos al museo con la exposición “Del cuerpo al cosmos”, una muestra de arte precolombino que se presentó en dos salas. La exhibición fue un éxito de público, que lamentablemente no volvió a repetirse. En menos de dos años, tres directores habían pasado por el CCPLM y en su primer año, se debió pedir $100 millones adicionales al presupuesto asignado por el Estado para pagar sueldos y poder cerrar el 2006.
Álvaro Covacevich, empresario y coleccionista que reside en México, fue uno de los artífices de este museo y en sus inicios se mostraba muy entusiasmado por traer a Chile muestras como “Tesoros de América Latina”, una colección de 250 obras creadas en los virreinatos de Nueva España y del Perú, esta muestra se presentó primero en el Museo de Filadelfia y luego viajó a Ciudad de México, pero en Chile no obtuvo el financiamiento para presentarse. El mismo Covacevich reconoció a fines de ese mismo año que sus esfuerzos por insertar el Centro Cultural La Moneda en el circuito internacional de arte topaba con un escollo difícil de sortear: la obtención de recursos provenientes del mundo privado.
Freddy Araya ha estado al frente de la Producción General del CCPLM desde sus inicios y reconoce que la tarea de motivar a las empresas privadas para invertir en cultura en nuestro país es una labor nada fácil. “La empresa privada en Chile no está muy interesada en invertir en cultura, pero también nosotros tenemos el deber de proponerles proyectos interesantes y en ese sentido hemos tratado de posicionar el Centro Cultural La Moneda como un lugar atractivo”.
En el interior del Centro quienes estuvieron en su organización desde sus inicios, aseguran que entre lo que se planeó originalmente y lo que finalmente se ha mostrado hay una gran brecha. No vinieron los artistas de Asia que estaban planificados y sólo la exposición de Nicanor Parra logró congregar cientos de personas.
Araya piensa que para motivar a las empresas a donar recursos para estos fines hay que ofrecerles más. “En Chile debemos olvidar la idea de que los empresarios deben regalarnos plata sólo porque somos una institución cultural. Hay que darles más que sólo el logo presente en el afiche”. Sin embargo, esta concepción choca con la prohibición existente en nuestro país respecto a que las empresas no pueden obtener una contraprestación directa, tal como una presentación exclusiva para sus trabajadores o el regalo de entradas.
Pero el productor general va más allá y critica el modelo de gestión cultural presente en Chile. Para Freddy Araya a las empresas se les deben presentar los proyectos que sean de continuidad, que tengan un espacio social, que puedan incorporar ese ítem en su modelo de responsabilidad social. “Las empresas debieran tener una presencia dinámica y activa en el evento que están patrocinando, que los usuarios puedan hacer una relación directa con la marca”. Por esta razón destaca la importancia de conocer a fondo la empresa a la que se está apelando.

Recién empezando…
Fuentes al interior del Centro aseguran que antes de la inauguración se pensó que ‘todos querrían estar’ debido a la carga simbólica de ser un proyecto creado por Ricardo Lagos y por la cercanía con el Palacio de Gobierno, pero la consecución de recursos ha sido mucho más difícil de lo imaginado. Un gestor cultural que trabajó en el CCPLM asegura que todos los patrocinios que logró conseguir fueron gracias a sus propias gestiones y literalmente ‘hay que saber batírselas’.
El ex Presidente Lagos en la inauguración del Centro Cultural Palacio La Moneda el 26 de enero de 2006. La directora Alejandra Serrano tiene sobre este tema una visión diametralmente opuesta, ella asegura que los patrocinios que logran movilizar en términos de patrocinio con respecto a otras instituciones es mayor en términos de volumen y que más del 30% del financiamiento proviene del sector privado”. Freddy Araya cree que uno de los grandes problemas del Centro es que existieron desde un comienzo demasiadas expectativas, sumado esto a que se lo asocia continuamente a la figura del ex presidente. “A veces viene un periodista a las 10 de la mañana y dice ‘estamos en el Museo de Lagos y no hay ningún visitante’, eso tiene que ver claramente con una postura ideológica”, asegura.
Para movilizar este espacio de 7.200 metros cuadrados y tres pisos subterráneos se requiere gran cantidad de recursos. Araya asegura que uno de los desafíos que debe enfrentar a diario es cómo llenar el espacio. “Acá las cosas se hacen al revés, uno debiera pensar cómo quiere hacerlo y después buscar el edificio más adecuado para presentarlo, pero nosotros debemos aprender a convivir con este tremendo lugar”.
Los planes para este año se relacionan principalmente con consolidar el área educativa y de comunicaciones, además de recibir algunas muestras relacionadas con autores chilenos del norte del país.
El productor Freddy Araya asegura que al Centro sólo le falta tiempo para posicionarse.

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