Deportes, esponsoring y alcohol


* Nuestros legisladores parecen privilegiar una visión mecanicista que pone en riesgo una fuente de financiamiento legítima y necesaria dado lo exiguo del mercado publicitario local.

La inserción de los principales clubes de fútbol del país reclamando a las autoridades una reconsideración de las normas actualmente en trámite que prohibirían taxativamente el vinculo de bebidas alcohólicas y sus derivados con la actividad deportiva, ha puesto nuevamente en discusión el límite de las actividades comerciales y sus vínculos con la búsqueda de objetivos sociales y, la legitimidad de las iniciativas legales que intentan extender su campo de acción hasta las opciones individuales y privadas de las personas.
A saber, el proyecto de ley que se encuentra en su segundo trámite constitucional, modifica la legislación actual en materia de expendio, comercialización y producción de bebidas alcohólicas, y en publicidad, etiquetado y venta a menores. La iniciativa admite la publicidad de bebidas alcohólicas en televisión, con restricciones horarias, pero prohíbe la publicidad en radios, directa o indirecta, entre las 16 y las 18 horas y cualquier forma de publicidad, comercial o no comercial, directa o indirecta, en actividades deportivas.
Los directivos del fútbol, las agencias de publicidad y las propias empresas que destilan alcoholes, han criticado este intento de prohibición de publicitar las bebidas alcohólicas en los estadios y en las camisetas de los equipos.

No menor ha sido al inquietud entre los responsables del rodeo, deporte auspiciado preferentemente por destilados y le hípica, algunos de sus principales premios llevan el nombre de reconocidas cervezas nacionales.
En reiteradas ocasiones se ha puesto en evidencia la falta de consistencia de los argumentos que vinculan la exposición a la publicidad, de cualquier género y producto, con las conductas de las personas. Menos ahora en una época de múltiples focos de información donde los individuos pueden acceder a los elementos de conocimiento que les permitirán adquirir sus opiniones y adoptar sus actitudes. No obstante ello, nuestros legisladores parecen privilegiar una visión mecánica y funcionalista que podría poner en riesgo una fuente de financiamiento legítima y necesaria dado lo exiguo del mercado publicitario local.
Medidas similares adoptadas en el pasado sobre la publicidad del tabaco a las mismas actividades y extendidas también arbitrariamente al patrocinio cultural, provocó una merma de proporciones en las fuentes de financiamiento de una multiplicidad de actividades artísticas y culturales, perjudicando a los artistas, las instituciones dedicadas a su promoción y al público en definitiva, sin que se pueda apreciar una baja significativa en las tasas de tabaquismo. Menos entre los jóvenes.
Si lo que se busca con estas medidas legales es disminuir el alcoholismo entre la población, se debe avanzar también en educar a la población para que beba con responsabilidad y cuidar la salud de los más jóvenes, siendo más severos con las penas por consumo de alcohol en la vía pública o en el horario de funcionamiento de los locales que lo expenden. La misma publicidad puede colaborar, con advertencias y mensajes claros y efectivos sobre las consecuencias de un consumo irresponsable. Campañas de educación pública y organización de la ciudadanía para la defensa de sus intereses en el cuidado de los jóvenes, pueden ser eficientes que estos intentos de tratar de controlar las conductas de las personas por un medio tan arbitrario como prohibir la publicidad de productos legales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cambios en la legislación sobre financiamiento privado a la cultura en Chile

Acceso a la cultura: La comunicación en los espacios culturales.

CONVERSATORIO SOBRE EL APORTE DE LA CULTURA EN LA CALIDAD DE VIDA