Periodistas Invitadas: El subsuelo de la Cultura


Bajo la ciudad capital de Chile, entre una enmarañada red de túneles y millares que se desplazan de un punto a otro de la urbe, un proyecto cultural avanza silenciosa pero sostenidamente. La acción cultural del ferrocarril subterráneo de Santiago (METRO) destaca como un ejemplo de colaboración púlbica y privada en beneficio de los habitantes de la ciudad. Dos nuevas periodistas invitadas nos dan cuenta de esa marcha, a veces invisible, pero simpre significativa.
Cristian Antoine
Subdirector


Metro de Santiago:
El subsuelo del arte
Un boleto de metro no sólo te transporta de una estación a otra, sino también te invita a conocer las distintas creaciones artísticas llevándote a un interesante viaje a la cultura. Una invitación al paso, imposible de rechazar.
Por Paulina Bravo y Paola Muñoz.




Paola Muñoz. Amante de las letras y del Nuevo Periodismo. La lectura es su pasatiempo favorito, tanto así que posee más de 300 libros en su biblioteca y siempre cree que queda espacio para uno más. Su pasión por la escritura y la investigación la ha plasmado en numerosos reportajes.
Paulina Bravo. Amante de las artes y la cultura. Cree que la gestión cultural cumple un rol fundamental que garantiza y fortalece el derecho de todos a acceder a la cultura, estimulando de esa forma el lento desarrollo que hasta ahora ha existido en el área.



Desde hace quince años que Metro de Santiago funciona como un nexo entre el trabajo artístico y sus usuarios. Este medio de transporte se ha convertido en un verdadero puente que ubica a cientos de obras en el camino de personas de diferentes lugares de la capital. Además, ha sido un precursor de la difusión de la cultura y las artes en nuestra sociedad. De esa forma la gestión cultural se ha transformado en un pilar importante en la labor de Metro de Santiago creando instancias que son aprovechadas a diario por quienes utilizan este servicio.
Desde el año 1993, Metro de Santiago ha llevado a cabo numerosas actividades culturales. En un comienzo éstas fueron realizadas por la Corporación Cultural de Providencia. Sin embargo, seis años después, la empresa tomó la iniciativa de formar su propia corporación cultural tomando como ejemplo la experiencia de otros metros del mundo como el de Ciudad de México, Roma, Ámsterdam, Berlín, y Boston. Ciudades que ya contaban en su infraestructura con espacios destinados a la creación artística. De este modo se crea MetroArte, un proyecto que estimula la participación de artistas y empresas; las que en un mismo escenario trabajan en beneficio de las necesidades culturales de las personas.
MetroArte nació con el objetivo de incrementar el Arte Público y la Cultura Urbana, atrayendo así a la escena artística más importante del país la cual fue invitada a generar propuestas que nutran de arte las estaciones de metro, conectando de esa forma la cultura con la comunidad. De este modo, Metro de Santiago ha fortalecido una directa y masiva comunicación entre gestores culturales, artistas, y un público masivo. Este último, integrado por clases socioeconómicas y culturales heterogéneas, y cercano a las 800 mil personas diarias que pueden acceder libremente a una oferta cultural permanente y gratuita. Para el presidente de Metro de Santiago, Clemente Pérez, “MetroArte es un conjunto selecto de obras que tienen la virtud de estar donde la gente les puede ver, no en los fríos museos, no en los distantes espacios públicos, sino en las estaciones de metro; donde pasan miles de ciudadanos todos los días”.
Un tópico importante que utiliza MetroArte es el impulso de la unión de artistas y empresas, los que asisten al financiamiento de las obras de arte. Para hacer viable este método se acudió a las disposiciones de la Ley de Donaciones Culturales N° 18.985, también conocida como “Ley Valdés”. Ésta normativa estimula la intervención privada en el financiamiento de proyectos artísticos y culturales, entregando a los particulares la opción de decidir ellos mismos dónde poner sus impuestos. El proyecto se gestiona desde el año 2000 y para todos los efectos de la administración de los fondos entregados, a través de la Corporación Cultural MetroArte. En relación a esto, el director de MetroArte, Javier Pinto, explica que “con el fin de mejorar la relación entre la empresa y el artista, la gestión de nuestra corporación es muy importante ya que redime a la empresa donante de la tarea de tomar las riendas de la administración de los fondos entregados, aspecto que frecuentemente forma parte de un requerimiento para concretar el aporte”.
Para la apreciación de los planes presentados a la corporación, Metro de Santiago creó un Comité de Evaluación. El Comité integrado por Clemente Pérez, Presidente del Directorio de Metro de Santiago; Camila Merino, Gerente General de Metro de Santiago; Álvaro Caballero, Gerente Comercial; algunos empresarios y artistas; es el encargado de barajar las propuestas de los artistas y las perspectivas técnicas que éstas tengan para ser situadas en las estaciones de metro.

Empresarios y MetroArte: un trabajo en conjunto
La iniciativa para materializar un proyecto puede nacer tanto de un artista como de una empresa, o también de la planificación de ambos. Son diversos los motivos para impulsar a una empresa a asociarse en este proyecto. Si sumamos la difusión masiva de la obra, el protagonismo cada vez más latente de la empresa privada chilena en el sustento y auspicio de la cultura, y el efecto en la opinión pública obtenemos una fórmula atractiva difícil de rechazar para el mundo empresarial. En ese contexto son cada vez más los empresarios dispuestos a asumir el rol de gestor cultural.
El pacto de los privados en la realización de determinados proyectos, es la característica más relevante que diferencia la experiencia nacional de MetroArte de la internacional ya que generalmente en otros países las propuestas son costeadas por las entidades públicas a cargo del transporte subterráneo.
Eugenio Heiremans, presidente de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), empresa que constantemente ha cumplido un papel protagónico en la gestión cultural nacional, señala que “el arte constituye la expresión más genuina de la creatividad del hombre, en sus distintas expresiones se plasman el trabajo y la fuerza intelectual de las personas, que unidas a un sentimiento, las experiencias, los sueños y la imaginación dan vida a obras que conmueven a quienes tienen el privilegio de apreciarlos”. Además agrega que desde los inicios de la ACHS hace 50 años se ha buscado acercar el arte a los trabajadores chilenos, instalando esculturas, murales y pinturas de gran formato en los espacios públicos de sus servicios. No obstante explica que la existencia de estas manifestaciones artísticas obedece a una política que en lo económico ha representado una inversión absolutamente marginal dentro del costo de sus construcciones. Sin embargo, agrega, que para los artistas ha sido un aporte para financiar sus obras y una atractiva posibilidad para transmitirlas al público.
“Hace no más de un mes financiamos el mural más largo de Chile que se encuentra en exhibición en estación Parque Bustamante, plasmado pro el artista Alejandro “Mono” González, y que surgió con la intención de homenajear a los trabajadores chilenos. Para nosotros siempre será un placer trabajar con una corporación cultural seria como lo es MetroArte, es por eso que pretendemos seguir haciéndolo”, argumentó Heiremans.
Javier Pinto manifiesta que “MetroArte es una invitación enfocada a las grandes empresas del país que muestran un interés por proyectarse a través de un ambiente cultural que se ha transformado en un verdadero hito del arte público, que a la vez acrecienta el patrimonio cultural de Chile. No olvidemos que estas obras de arte se mantienen durante décadas en un espacio público como las estaciones de metro”.
Además Pinto agrega que el 2007 se llevaron a cabo casi un centenar de actividades culturales, con un contacto directo que superó los 4 millones de personas, y un contacto indirecto de aproximadamente ocho millones. Sin duda, Metro de Santiago es un vehículo perfecto para que los diversos artistas exhiban masivamente sus obras, además de ser una oportunidad muy valiosa para cumplir con el derecho de acceso a la cultura con el que contamos todos.
MetroArte, además de mostrar diferentes obras de arte también publica a través de sus murales las principales actividades culturales que se llevan a cabo en el país, crea concursos literarios, y premia con entradas a distintos eventos culturales a través de “Metro Invita”, un concurso realizado en su página de Internet http://www.metrodesantiago.cl/.
Por otra parte, MetroArte cuenta desde 1996 con un método de préstamos de libros en cada una de sus estaciones, llamado Bibliometro. Este sistema ha sido implementado en un trabajo conjunto con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM), y su fin es fomentar la lectura a muy bajo costo de todos los sectores de la sociedad.
Finalmente, podemos concluir que el proyecto MetroArte ha permitido que la experiencia de viajar en metro sea más grata y provechosa para los usuarios. Además, esta corporación es positiva para la imagen de la empresa haciendo que su existencia no sólo sea percibida como medio de transporte que los lleve a sus destinos sino también a la esfera de la cultura y las artes, mejorando así la caldiad de vida de las personas. No sólo MetroArte es relevante en este beneficio ya que el papel que cumple el sector privado como gestor cultural sin duda resulta protagónico. La trascendencia en el progreso artístico de Chile como la ampliación del patrimonio urbano en Santiago, establece a MetroArte como una de las iniciativas de mayor alcance cultural y social del último tiempo.

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