El Bono Cultural de Piñera


Algunas iniciativas interesantes en materias de financiamiento público de la cultura han dejado traslucir a través de la prensa las recientemente designadas autoridades de la institucionalidad cultural chilena. En efecto, Luciano Cruz Coke, consultado sobre las fórmulas que promovería para mejorar el consumo de bienes culturales -tan sensible a las oscilaciones de la situación económica- manifestó su interés por los subsidios a la demanda de bienes y servicios culturales (a través de bonos o chequeras culturales), como los que por estas fechas promueve el gobierno brasileño.
Se trata de un giro copernicano en la relación que el Estado mantiene con la provisión de fondos para el desarrollo de las artes, toda vez que no es muy usual en estas latitudes que la producción de bienes y servicios culturales busque fomentarse de forma masiva desde el lado de la demanda. Tradicionalmente los gobiernos han privilegiado la inversión de la cultura estimulando la creación cultural como tal. Así, son frecuentes en iberoamérica los fondos de incentivos educativos, de financiación directa mediante créditos o premios, así como tributarios orientados al creador, intérprete y ejecutante. Pero un Bono Cultural que se entrega directamente a los usuarios representa un cambio total de paradigma, al estimular el gasto en los diferentes subsectores y otorgándole un subsidio al consumidor.
Lo cierto es que intervenciones similares se han materializado a escala local en el medio chileno, aparentemente con bastante éxito. Una chequera de convenios con diversas instituciones del mundo de la cultura (museos, teatros, cines, librerías), que significan descuentos en la entrada y en la compra de libros, para sus portadores, existe ya desde hace varios años funcionando en el municipio de Santiago. Mientras que las instituciones asociadas en el Circuito Cultural Santiago Poniente promueven una “tarjeta club” que entrega gratuidad en el acceso al Museo Nacional de Historia Natural y significativos descuentos en el Planetario de la USACH, Matucana 100, el museo Artequin, y el de Arte Contemporáneo, entre otros. El INJ ha hecho lo propio beneficiando a miles de jóvenes a lo largo del país.

Giro brasileño
Pero el gobierno brasileño pretende ir por mucho más que unos cuantos miles de nuevos consumidores en su nación. De aprobarse la indicación que presentó hace unos meses, una tarjeta que les entregarán los empleadores a sus funcionarios mensualmente para que puedan acceder a bienes y servicios culturales, tales como películas, espectáculos teatrales y libros, provocaría que en Brasil el consumo en cultura aumente en unos 319 millones de dólares, incrementando significativamente la renta de los artistas y generando de paso, nuevos puestos de trabajo en el sector de las Industrias Protegidas por el Derecho de Autor.
Según fuentes cariocas (ODAI, 2010), la medida beneficiará a más de 12 millones de personas que hasta la fecha no podían participar de este mercado. Porque, como lo ha reiterado el Ministro de esta cartera, Juca Ferreira, los brasileños que acceden a la cultura son menos del 20%. No es raro así, que el sólo 14% de ellos vayan a cine una vez por mes, el 96% nunca haya acudido a un museo, el 78% nunca asistiera a un espectáculo de danza y el 93% jamás hubiera tenido acceso a una exposición de arte.
La discusión frente al tema se ha dado en torno al sistema de financiación del bono. Ya que, según establece el proyecto de Ley, las empresas que declaren renta serán aquellas que podrán otorgar este incentivo mensual a los empleados que ganen hasta cinco salarios mínimos; es decir, menos de 1.235 dólares al mes. Si el trabajador recibe honorarios superiores a dicha suma tendrá derecho a la tarjeta mensual sólo si paga entre el 20% y 90% de su valor, dependiendo del monto de sus ingresos.

Lucha contra el Desempleo
Una iniciativa parecida viene impulsando desde fines del año pasado el gobierno vasco en la España bilbaína. Están intentando combatir el paro juvenil, pero también incentivar el consumo. El gobierno esta repartiendo gratuitamente a los jóvenes de la región bonos de compra de productos culturales o artísticos. Los vales son similares a los distribuidos ya en lugares como Andalucía o Bélgica. El cheque regalo sólo podrá canjearse en los comercios cuando se compre un producto cultural -véase libros o discos- o una entrada para asistir a recintos como cines, teatros, museos y salas de conciertos.
El gobierno socialista de Bilbao está preocupado por el difícil momento que atraviesa el sector cultural en ese país. Uno de los grandes perjudicados es el cine. Al daño que hacen la televisión y las descargas gratuitas de películas a través de Internet, se le ha unido ahora el terremoto económico global (Fernández, 2009a, 2009b; Villalobos Seelmann, 2009)
Si los ciudadanos reducen su gasto en ocio, lo normal es que dejen de acudir a las salas. Y es lo que ha ocurrido en muchos casos. Lejos quedan los cerca de ocho millones de espectadores que sumaban al año los cines vascos en 2002. Ahora son tres millones menos. Al menos, este ejercicio no está siendo nada malo. Hasta julio la asistencia había subido más de un 3 por ciento.
Se trata de un documento parecido al de las entradas que emiten los cajeros y, aunque cada vale costará 25 euros, tendrá un valor de 40. Esos 15 euros de diferencia los pondrá el Gobierno vasco, que ha destinado un millón 150 mil euros para esta iniciativa, los cuales se reparten en 76.666 bonos que se podrán adquirir hasta el 5 de enero.
A la iniciativa vasca se han adherido un total de 252 establecimientos, entre los que se encuentran 196 librerías, 17 tiendas de música, 7 museos, 6 salas de conciertos, 19 teatros y 7 salas de cine, en los que se podrá adquirir los productos hasta el 16 de enero (Garmendia, 2009). Con los vales se permite obtener libros, música, entradas de cine y espectáculos en vivo o tarjetas de fidelización, quedando fuera del programa objetos de papelería, libros de texto, profesionales o de estudios, informática y electrónica o juegos y videojuegos. El bono ha de ser consumido en un único establecimiento y, si la compra es inferior a 40 euros, no se devolverá la diferencia en metálico. En cambio, si la suma es superior a ese importe, el propio consumidor complementará lo que falte con dinero propio.
La producción editorial, por contra, se ha reducido considerablemente este año. En el primer trimestre -los últimos datos recogidos por las instituciones- salieron a la calle 836 títulos, cuando en el mismo período de 2008 la cifra ascendía a 1.022. De otros espectáculos o el mercado de discos -en horas bajas por el impacto de la piratería- todavía no existen comparativas oficiales, pero la situación tampoco parece muy boyante que digamos.
Por nuestra parte, pese a los mil millones aportados directamente por el Estado al Teatro a Mil (con Muñeca Gigante y Tío Escafandra incluidos, y eso sin sumar el aporte indirecto del mismo erario que deja de recibir los impuestos que las empresas patrocinadoras han hecho al mismo evento), la mayoría de las salas de teatro chilenas bajaron el porcentaje de ocupación de 85 a 30 por ciento. Es decir, el 70% de las sillas están vacías la mayor parte del año.

El Bono Cultural como mecanismo de estímulo directo a la demanda deberá enfrentar empero numerosos problemas en nuestros países, radicados sobre todo en la falta de comprensión de cuestiones elementales de economía de la cultura. Obviamente, significa abandonar y/o atenuar políticas culturales con clara vocación asistencialista hacia la producción y los oferentes de los mercados culturales, para dar espacio ahora a las audiencias y sus necesidades concretas. Y esta decisión, por lo visto, es independiente del signo político de los gobiernos, pues tanto cruza a la izquierda como a la derecha.
Serán los consumidores s quienes terminarán definiendo los contenidos que se producirán y distribuirán en el circuito cultural. La tecnología hará posible, por ejemplo, que la utilización de la tarjeta magnética o las chequeras permitan establecer una base de datos con información sobre los bienes culturales más consumidos por la población y el perfil de los demandantes para que posteriormente esta información sea un insumo a la hora de formular las correspondientes políticas públicas.
Como lo ha señalado una política española, el estímulo del consumo cultural es imprescindible, no sólo para hacer frente a la actual situación en la que se ha reducido el gasto privado y a la que no es ajena el sector de la cultura, sino para garantizar un futuro sostenible para creadores y empresas culturales, tanto en su vertiente económica y laboral, como en lo que se refiere a su independencia creativa.


Fuentes.
Fernández, J. (2009a, 13 de septiembre de 2009). 15 euros gratis para gastar en cultura. El Correo Digital. Retrieved from http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090913/cultura/euros-gratis-para-gastar-20090913.html
Fernández, J. (2009b, 9 de septiembre de 2009). El gobierno vasco prepara un bono para estimular el consumo cultural. El Correo Digital. Retrieved from http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090909/cultura/gobierno-vasco-prepara-bono-20090909.html
Garmendia, A. (2009, 11 de diciembre de 2009). Más de 250 comercios vascos aceptarán en "bono cultura". Deia.com. Retrieved from http://www.deia.com/2009/12/11/ocio-y-cultura/cultura/mas-de-250-comercios-vascos-aceptaran-el-bono-cultura
Irarrázabal Sánchez, E. (2010, 21 de marzo). "Mientras sea ministro, las platas de los fondos no se van a tocar". El Mercurio. Retrieved from http://diario.elmercurio.com/2010/03/21/artes_y_letras/_portada/noticias/6AE59965-F906-4F63-88E2-6D69C13712B0.htm?id=%7b6AE59965-F906-4F63-88E2-6D69C13712B0}
ODAI. (2010). Brasil: proyecto de Ley para crear Bono-cultura que incentiva las IPDA: Observatorio Iberoamericano del Derecho de Autor (ODAI).
Press, E. (2009, 11 de Diciembre de 2009). Cultura comenzará el lunes la distribución de 76.666 "Bonos Cultura", que se podrán utilizar en 252 establecimientos. Europa Press. Retrieved from http://www.europapress.es/euskadi/vizcaya-00390/noticia-cultura-comenzara-lunes-distribucion-76666-bonos-cultura-podran-utilizar-252-establecimientos-20091210122231.html
Redacción. (2009, 16 de noviembre). PSN pide la creación para el 2010 del 'bono cultural' para 20 mil jóveneS. ABC. Retrieved from http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=175694
Santos, C. (2010, 1 de abril). El Bono Cultural en el modelo cultural dominicano. Blog posted to http://pensarcultural.blogspot.com/2010/04/el-bono-cultura-en-el-modelo-cultural.html
Villalobos Seelmann, G. (2009, 9 de Febrero). Teatros llegan a 2009 con hasta un 70% menos de espectadores El Mercurio. Retrieved from http://diario.elmercurio.com/2009/02/09/economia_y_negocios/negocios/noticias/CE1C4858-1E1B-41A1-8E29-91B973C5D220.htm?id=%7bCE1C4858-1E1B-41A1-8E29-91B973C5D220}

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